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El Inca-Paz - Novela, 2005
Un
crisol de razas y una suma de culturas conforman el ser argentino.
El
protagonista de esta historia. Argentino Justo Inca Paz, nos deja en
estas páginas el sabor de la lucha cotidiana, donde se entremezclan
el dolor, la alegría, el esfuerzo y el éxito.
El autor
propone un viaje por todas las épocas de la humanidad, a través del
lenguaje filosófico y poético. Desde la Grecia de Sócrates y
Aristóteles a la poesía del paisaje amerindio.
El ritmo de
las quenas y los sikuris, te llevarán, amigo lector, al mítico
paisaje de los Andes, donde vive la ancestral sabiduría de los
incas.
El espíritu
armónico de la obra, que muestra la candidez de los pueblos, plantea
ir al rescate de lo más noble de las culturas ancestrales, en un
viaje hacia el futuro.
La idea
central de Eduardo Ceballos al escribir El Inca-Paz es rendir
homenaje a su tierra y hacer un aporte que sirva de modelo para
descubrir los caminos de la argentinidad y de la vida.
Prefacio.
Traigo hasta
ustedes el corazón de mi querida y añorada Salta plasmado en estas
páginas, que, como palomas de paz, vuelan para contagiarles el
sentir del escritor. Eduardo Ceballos nos acaricia con sus palabras
y llega con su cargamento cultural a mostrarnos su alma, que cobija
el sentir de cada argentino bregando por un país con un horizonte de
posibilidades de un mundo mejor, más humano, más coherente... menos
egoísta, para superarnos como personas y devolverles a nuestras
futuras generaciones esta tierra generosa, para que puedan habitarla
con sabiduría y decencia.
Pongo a consideración
del lector esta novela, fruto de años de vivencias, sentires y
trabajo.
El Inca-Paz se
presentó a un publicitado concurso, con un prestigioso jurado. Un
gran medio argentino dijo que ningún participante había hecho
alusión a la Guerra de Malvinas. Usted, amigo lector, sabrá cuando
se adentre en la lectura, que sólo pudo opinar así un jurado que no
leyó esta novela.
Por eso tomo la
palabra y asumo la defensa de este trabajo de Eduardo Ceballos, que
podría haber quedado en el mundo del silencio pero hoy, por suerte,
llega a sus manos. Que como una canción se desparrame por el mundo
hasta que germine como una bandera que represente nuestra
argentinidad.
Zamba Quipildor.
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